Amenazas de Chávez: desespero de loco y sicópata
Tuesday, November 10th, 2009

El presidente de Venezuela Hugo Chávez vuelve una vez más a remeter y hace amenazas contra su país vecino Colombia, con irse a la guerra. Una vez más somos testigos de la paranoia, desafío y amenaza de este demagogo y promotor de la violencia y el mal. Frente a las advertencias bélicas de este sicópata, estamos en espera del informe de la comunidad internacional y aquellos que tienen la seguridad de los pueblos del mundo en sus manos. ¿Qué hará la OEA o la ONU? Nuevamente nada por tratarse de Hugo Chávez. Aún no se han pronunciado y tampoco lo harán. Esta es la razón del por qué estos organismos son un fracaso y se convierten a la vez, en una amenaza para la seguridad de la región y el mundo.
¿Habrá que esperar a que el desespero de Chávez se convierta en locura y mueran personas inocentes para tomar acción, y que esto conduzca en aún más pérdidas de vida humanas?
El problema no es únicamente Hugo Chávez Frías y sus insultos, intromisión, amenazas y la expansión del socialismo del siglo XXI, sino también la incapacidad insólita de la comunidad internacional y Estados Unidos. Ya que tuvieron la poca vergüenza de bloquear y pisotear al pueblo de Honduras en sólo 72 horas de la destitución del inútil de Manuel Zelaya. Un pueblo que busca con este hecho, proteger la democracia, libertad y paz.
Los Estados Unidos tiene a un presidente –Barack Obama- que le fue otorgado el Premio Nobel de la Paz, y esto probablemente le cause sordera. También, causa ignorancia. ¿Habrá que recordarle al presidente de Estados Unidos que más al sur, existe la otra mitad del continente americano?
La suerte es, que el pueblo de Colombia goza de un buen líder y con pantalones. Y que los ataques y perretas incontrolables del gobernante venezolano tienen un solo nombre: Álvaro Uribe y un desespero sin control de tratar de desviar la atención del pueblo venezolano del fracaso de su socialismo del siglo XXI y descontento social en ese país; el incremento de pobreza, desempleo, violencia y miseria en un país con tantas riquezas.
En esta nuevo show mediático y aventura tipo GI-JOE de Hugo Chávez, veremos una vez más el intento de los mismos países de izquierda y compinches en el intento de servir como mediador y hacerle el jueguito de palabras.
Las amenazas no se deben ignorar, porque el desespero crea locuras. No obstante a eso, en su descontrol de pánico, tal vez Chávez pensara que la guerra con el vecino pueblo de Colombia es más económica que el cargamento de xanax que debe recibir y consumir para el control de pánico que sufre por Álvaro Uribe. Sin duda, estas amenazas tienen un solo significado: ‘que son el desespero de superar el fracaso de un paranoico oportunista, que no se debe ignorar y menos tolerar.
Si nos preguntáramos por qué la Sociedad de Naciones (League of Nations) fue un fracaso como organismo internacional y llego a su final, lo único que tenemos que hacer es ponerle atención al reemplazo a ese organismo, las Naciones Unidas (ONU).
Es preocupante lo que está pasando en el mundo y la posición de Estados Unidos con el ahora presidente inexperto de Barack Obama. Un presidente que no se sabe si está con Dios, o con el diablo; si está con el bien, o está con el mal. Me preocupa que Hugo Chávez pueda interpretar el pronunciamiento tan apresurado del presidente Barack Obama, y pudiera con ese pretexto, llevar a cabo sus explosivas y habituales amenazas y usar la fuerza militar
A esto hay que llamarlo como lo que es: Juanes es un descarado y un cínico en todo el sentido de la palabra. Ahora pretende justificar su posición política y limpiarse de lo que ya le está cayendo encima expresando ‘que no es tiempo para diferencia de ideología, sino de paz’. Tendríamos que preguntarle a Juanes qué significa paz para él.
Al parecer, al presidente de Honduras Manuel Zelaya como buen simpatizante del dictador de Cuba y del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, le agarro el gustito al poderío. Un contagio del que padecen muchos mandatarios de América Latina por la ideología socialista-comunista del siglo XXI, que se ha propagado de manera incontrolable.